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Jueves, 20 de Mayo de 2010 23:46 |
 La quinta Copa del Rey conseguida en el exilio de Barcelona completa una brillante temporada para el Sevilla FC. Dos canteranos, Capel y Navas, trajeron la Copa hacia Sevilla. La Copa de Antonio Puerta.
"El enemigo únicamente nos triplica en número...alentador para cualquier sevillista", esta versión adaptada de la escena final de la magnífica película de 300, refleja perfectamente lo vivido ayer en Barcelona.
Alrededor de 35.000 impresionantes valientes tomaron la ciudad condal conscientes de su minoría, pero a la vez del vital papel que desempeñarían en la batalla contra los atléticos.
Y el partido se ganó desde el primer minuto que el Camp Nou abrió sus puertas. Los aficionados acudieron raudos a las gradas para estar, desde el primer segundo, con los suyos.
A los 5 minutos, casi en la misma posición, una zurda también, acompañada del espíritu de Antonio Puerta enganchó un trallazo que sólo pudo admirar el novel De Gea. Diego Capel, con el 16 a la espalda, abría el camino de la victoria.
Durante otros 80 minutos, el Atlético asedió la portería sevillista pero nunca fue capaz de crear peligro real sobre la meta de Palop.
Y cuando agonizaba el partido, DON Jesús Navas, robaba un balón en el mediocampo, aguantó la doble tarrascada de Domínguez para terminar regateando también al portero y haciendo el 0-2. Éxtasis absoluto en la grada sevillista que veía recompensado sobremanera el esfuerzo realizado en un desplazamiento de miles de kilómetros.
Y ahora uno se pregunta cual es el equipo grande y cual es la mejor afición de España. Bueno, es una frase hecha, no nos lo preguntamos, lo sabemos. Que sean los demás los que se pierdan en sus absurdas batallas dialécticas y compren tiritas y betadine para los arañazos en la cara. Porque nosotros, las finales, las jugamos para ganarlas. Ya van 6. Y las que quedan. |