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Jueves, 05 de Marzo de 2009 01:28 |
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El Sevilla ha sido doblegado en las semifinales de la Copa de SM el Rey de las Españas. Un solitario y lejano remate de Jesús Navas ha sido la única “oportunidad” del Sevilla en un primer tiempo, en el que los vizcaínos han barrido a los blancos, anotando tres goles.
La palabra que define este partido es ridículo, ridículo sin paliativos. Es difícil aceptar una derrota como ésta, por la tristísima imagen ofrecida. Todos los rebotes han sido para el Athletic, y nos han ganado en todos los terrenos. Un equipo sin garra, caricatura del equipo guerrero que nos ha caracterizado en los últimos años, es lo que hemos podido ver. Nada a destacar, nadie a defender con la elástica sevillista. La peor pesadilla hecha realidad, y –permítaseme la licencia en este foro- la constatación de los peores temores y sensaciones de algunos foreros de HLM. Sinceramente, puedo decir como aficionado que no recuerdo un repaso como el de hoy en lo últimos cinco años. El Athlétic Club de Bilbao era consciente de que se trataba de su partido, de su oportunidad, y el Sevilla sencillamente no. Lo único que cabe decir es que los bilbaínos han jugado a varias revoluciones por encima de los sevillistas. Posiblemente, ha faltado la actitud propia de una Final, como la que se resolvía hoy. Es lo que se ha visto, y en estas ocasiones se manifiesta más todavía el estilo horizontal de juego de nuestro equipo. Pero tampoco cabe hacer mayores análisis de la estrategia sevillista en el primer tiempo, puesto que no ha habido equipo. En todo momento, viendo el fútbol desplegado en los primeros cuarenta y cinco minutos, no existía otra posibilidad que la ampliación del botín del Athlétic, no se apreciaba para nada la posibilidad de remontar la eliminatoria. El segundo tiempo, según la doctrina de la Escuela Caparrós, ha sido un nadar y guardar la ropa, apurando cada segundo. Y el Sevilla ha seguido ofreciendo la imagen de la impotencia. El Athlétic, así, ha dominado el partido los noventa y cinco minutos (contando el descuento) en todas sus facetas. Palo gordo, pero gordo, Sin embargo, ánimo, sevillistas, nos queda la Liga y no hay que flaquear las piernas, porque ahora precisamente es cuando hay que consolidar la privilegiada posición que disfrutamos en la clasificación. En ello nos va seguir creciendo deportivamente y como entidad. Nimo - Hastalamuerte.net |