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El Presidente que cambió la historia del Sevilla F.C.

Con sus fallos, que los tiene, y muchos, y con sus virtudes, que también las tiene, y también son bastantes. Ni más ni menos que como yo o como tú. Pero vayamos poco a poco.

 

Está claro que el Sevilla FC ha tenido muchos y muy buenos dirigentes a lo largo de su centenaria historia, sin ir más lejos podemos citar al antecesor de nuestro actual Presidente, D. Roberto Alés García, todo un gentleman en este sucio mundo, al menos actualmente, del balompié. Pero se encontraba el Sevilla FC, hace ahora más de un lustro, en un momento de su vida en el que lo que requería era un Presidente con un perfil muy definido, alguien que le insuflara a este club aires de renovación, aires de cambio, que fuera capaz de devolverle el orgullo perdido, y que hiciera todo eso en una situación económica realmente precaria y agobiante.

Pero claro, era muy fácil hipotetizar y muy difícil hallar a ese hombre que pudiera darle ese radical cambio de rumbo que el Sevilla FC demandaba a voz en grito. Pero fue justo ahí, en esa tremenda coyuntura, donde muchos se apartaron y donde otros ni se dejaron ver, donde surgió, con la misma fuerza de la que, a día de hoy, sigue haciendo gala, la figura de nuestro actual mandatario, D. José María Del Nido Benavente.

Muchos dudaban, o recelaban, de un hombre cuyo pasado en la entidad, por su relación con el frustrado descenso administrativo de mediados de los noventa, pesaba como una losa, y que seguro sería utilizado como arma arrojadiza a poco que las cosas no marcharan medianamente bien. Pero así y todo, siendo perfectamente conciente de la situación, sin vacilar ni un instante, y con el arrojo y la valentía que siempre le han caracterizado, D. José María Del Nido Benavente decidió coger las riendas del Sevilla FC.

Venía el Sevilla FC de ascender de la segunda división del fútbol español hacía un año escaso, y de haberse mantenido la siguiente temporada en primera división con un equipo de coste cero. Pero era un Sevilla que había perdido su orgullo histórico (aunque su entrenador -D. Joaquín Caparrós Camino- también estaba en fase de devolvérselo). Era un Sevilla que había sido vilipendiado y humillado desde muchas instancias del panorama nacional, y desde muchos estamentos del fútbol español. Y era un Sevilla al que, para qué llevarnos a engaño, le habían hecho mucho daño las buenas actuaciones, y capacidad económica, que, paralelamente, había venido manteniendo el otro equipo de la ciudad.

Era un Sevilla el que se encontró D. José María Del Nido Benavente que había intentado ser constantemente ridiculizado por el Presidente del club vecino (aunque bien es cierto que “no ofende quien quiere sino quien puede”). Un Sevilla al que se le había perdido el respeto y que ya no infundía el temor de antaño.

Era un Sevilla cuyas deudas amenazaban incluso con la propia permanencia del equipo en el Ramón Sánchez Pizjuán, y cuya capacidad económica para afrontar fichajes de jugadores de ciertas garantías estaba totalmente anulada. Un Sevilla pues con un futuro bastante incierto (por no emplear otros términos más hirientes).

Pero nadie contaba con la figura de D. José María Del Nido Benavente, el hombre que, como ya prometió en su día, antes de su primera salida del equipo de sus amores, iba a cambiar el destino del club.

Lo primero que hizo fue dejarse de lamentos, que no por estar fundados dejan de ser agotadores y agobiantes para el aficionado. Emprendió una política de total profesionalización del club en todos sus estamentos, aprovechando bien a los dos grandísimos profesionales que tenía en la parcela deportiva, su Director Deportivo, D. Ramón Rodríguez Verdejo “Monchi”, y el entrenador del primer equipo, D. Joaquín Caparrós Camino.

Enarboló por bandera un respeto hacia el Sevilla FC que debería ser utilizado por todo aquel que quisiera dirigirse formalmente a la entidad, dando así por finalizada la época de mofas, burlas y bufonadas que algunos personajillos de esta ciudad querían instalar como forma de referirse al gran equipo del Sur de España.

Supo rodearse de un gran grupo de profesionales, bien organizados entre ellos, y tuvo el talante necesario para saber delegar en los mismos muchos aspectos de la entidad. Y así, poco a poco, empezó a idear todo tipo de proyectos para modernizar al Sevilla FC y dotarlo de unas estructuras acordes con el nuevo siglo que esperaba a nuestro club.

De esta manera, se proyectaron una nueva y espectacular ciudad deportiva (sin tener que vender los “suculentos” terrenos de la actual) y una preciosa reforma del Ramón Sánchez Pizjuán (cuyo comienzo parece ya casi inminente) que pueda dar acogida a más sevillistas de los que actualmente tienen cabida en nuestro excelso Estadio.

Pero no solo eso, sino que también supo profesionalizar nuestro club a muchísimos otros niveles: el departamento de marketing, con nuevas tiendas y productos que han causado auténtico furor, y el departamento de comunicación del club, con la edición del periódico oficial del Sevilla FC, de su propia revista, de la radio oficial del sevillismo, y de la televisión oficial de la entidad. Sin olvidarnos de la gran web oficial de la que podemos disfrutar todos los aficionados.

Y así prosiguió con muchas otras áreas de la entidad. Desde la propia estructura del Consejo de Administración, pasando por el área económica de la entidad y la importantísima figura del Director General (¡grande José María Cruz!), la Oficina de Atención al Socio, e incluso la más reciente multiconexión por modernísimos programas informáticos de todas las áreas y parcelas del club.

Nada, absolutamente nada, debía quedar en manos del azar. Todo, absolutamente todo, debía estar bien atado, estructurado y planificado para reducir al mínimo las posibilidades de error.

Y señores, como Sociedad Anónima que es el Sevilla FC (¡no lo olvidemos nunca!) ha llevado a cabo cuatro impresionantes operaciones de venta de cuatro concretos jugadores (magníficos, por supuesto) de la primera plantilla del Sevilla que han hecho que el club pasase de tener 42 millones de euros de deuda a poseer entre 30 y 40 millones de euros de activo en su cuenta bancaria. Y amigos, qué queréis que os diga, tal y como está el fútbol hoy en día, y lo que era el Sevilla, y sus jugadores, no hace demasiado tiempo, vender a cuatro futbolistas por un montante muy superior a los 100 millones de euros no es ser un buen gestor, es ser un auténtico fuera de serie. Todo lo demás es pura demagogia.

Está claro que los que no desean ningún bien para nuestro amado club, se agarran a cualquier motivo para atacar la figura de nuestro Presidente, para intentar desprestigiarlo, porque saben que si consiguen hundirlo (¡no lo verán mis ojos!) nada bueno traería eso para el Sevilla FC (¡como deben de haber sufrido todos esos personajillos con la celebración de nuestro Sevilla FC de tantos y tantos títulos y victorias, difícilmente igualable en el fútbol, no ya nacional, sino europeo!).

Amigos, el Sevilla FC tiene ante sí, al menos así lo creo desde el inagotable optimismo con el que afronto el día a día, un futuro (y un presente) realmente espléndido y soberbio. El Sevilla FC tiene ante sí la oportunidad de instalarse, definitivamente, y para siempre, entre los más grandes del panorama futbolístico internacional (importantísima la adscripción a la ECA -European Clubs Association-). El Sevilla FC tiene ante si el reto de terminar de consolidar unas estructuras y una forma de entender el fútbol que le hagan un club modelo, y referente, del fútbol del Siglo XXI. Y todos, absolutamente todos, los que sentimos en sevillista tenemos que estar unidos y remar en la misma dirección para que esto sea una realidad estable sin vuelta atrás posible.

Seguro que D. José María Del Nido Benavente no es perfecto, que se equivoca y comete errores. Que puede actuar de forma impulsiva y que a veces parece emprender luchas que sabe que casi tiene perdidas de antemano. Pero es humano, y es sevillista, muy sevillista, y lo que hace por nuestro Sevilla FC lo hace, y no creo ser ingenuo, desde el corazón. Aunque a veces haga o diga cosas con las que yo pueda no estar totalmente de acuerdo. Aunque a veces actúe o emprenda acciones que, quizás, yo no hubiera hecho.

Y, dicho lo anterior, añado que yo, de haber estado en su lugar, no creo que hubiera conseguido ni una décima parte de los éxitos y aciertos por él logrados. No creo que le hubiera logrado hacer tanto bien a nuestro club como el que él (y todos los que le rodean) le ha otorgado. Sinceramente, sin falsas hipocresías, ¿tú, que me lees, sí lo hubieras hecho mejor?.

Él le dio una nueva oportunidad a nuestro amado equipo, a nuestro sentimiento, a nuestra forma de entender la vida. Cada vez está corrigiendo más sus posibles defectos, admitiéndolos y asumiéndolos públicamente (lo cual le honra y dignifica como persona y ser humano). Cada vez está potenciando más sus consabidas virtudes (haciendo temblar a nuestros oponentes). Cada vez se le ve más y más convencido de llevar a nuestro Sevilla FC a unas cotas deportivas jamás antes imaginadas (y digo esto habiendo ganado lo que ya hemos ganado).

Así que yo, personalmente, y sin ningún tipo de vacilación o medias tintas, al estilo de nuestro propio máximo mandatario, le tiendo la mano a nuestro Presidente y prometo seguir apoyándole, y defendiéndolo, incondicionalmente, en los buenos y, sobre todo, en los malos momentos.

Señores, con ustedes D. José María Del Nido Benavente, sin ningún lugar a dudas el Presidente que cambió la historia del Sevilla FC.

Draco – HastaLaMuerte.NeT

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