SEVILLA FC 3 - FENERBAHCE 2 FINAL DIGNO EN UNA GRAN COMPETICIÓN Imprimir E-Mail
Crónicas - Champions League
domingo, 02 de marzo de 2008

ImageHabía previsto el titular "El Sevilla FC sigue haciendo historia", pero no ha podido ser. Hoy se ha cerrado la etapa más brillante de la historia del Sevilla. Ojalá que en el futuro nuestro grandioso equipo pueda escribir nuevas páginas de oro.

Hoy sólo nos queda aceptar la derrota, que el Sevilla ha rayado a un buen nivel en toda la competición, y se ha despedido ganando en su domicilio a un buen equipo, a un equipo champions.


Daniel Alves, Keita y Kanouté anotaron hoy para el Sevilla. El primero, de falta directa, con bastante más mérito del que se viene diciendo, aunque es cierto que el meta turco pudo hacer más. El segundo sí es una auténtica "tragada" del guardameta del Fenerbahce, ante un zapatazo potente de Keita. El tercero, una jugada elegantísima de nuestro "Henry de los pobres", que goleó a la media vuelta, con un excelente control.


El primer cuarto de hora, para nuestro Sevilla, en el que encarriló el partido, con un fútbol de alto nivel y amplias dosis de fortuna en los dos primeros goles. El Fenerbahce, desarbolado, empezaba a cargarse de tarjetas. Diego Capel era el gran responsable de esta situación.

Pero, como ocurriera con la segunda parte ante el Barça en el RSP en el Campeonato nacional de Liga, y en otras tantas ocasiones en esta aciaga temporada, tras situarse cómodamente en el marcador, el Sevilla sorprendentemente dejó de controlar el partido.

Fenerbahce empezó a plantarse sobre el campo, a tomar posesión, y en el minuto veinte aproximadamente, aprovechando unos momentos de desajuste defensivo, y entre una maraña de futbolistas, Deivid acertó a rematar a las mallas el primer gol de los otomanos.


Desde este momento, y dejando a salvo el tiempo de la prórroga, el Fenerbahce fue más peligroso sobre el campo, un equipo duro, al que se le perdonó más de una tarjeta, peleón, aguerrido, competitivo y con oficio, mucho oficio. Un auténtico equipo Champions.


Frente a Fenerbahce, un Sevilla muy fallón, con un índice de pérdida de balón demoledor, que creó peligro en ocasiones puntuales, pero que no supo o no pudo amarrar el encuentro. Fenerbahce contraatacó con mucho peligro, Poulsen tuvo exceso de trabajo en retaguardia, y algunas pérdidas de balón clamorosas. Hoy nadie podrá protestar por Mosquera o Lolo, que es obvio no estaban en el campo. ¡Cuánto bien hubiera hecho en esta Liga de Campeones nuestro Gran Capitán, Javi Navarro!


Cuando peor se encontraba el Sevilla frente a unos turcos mejor plantados sobre el césped un fenomenal control a la media vuelta de Kanouté hizo el tercero en un momento delicado, pues se avecinaba el final del primer tiempo.


Pero el tercer gol sevillista ni mucho menos serenó el partido, puesto que Fenerbahce produjo dos ocasiones seguidas a cual más clara, justo antes de finalizar la primera parte. El iceberg danés del Sevilla FC ha salvado bajo palos en una de ellas.


El Sevilla se iba así al descanso con 3-1 en el marcador y sin embargo los turcos seguían imponiendo respeto.


Las recetas mágicas no existen, pero es cierto que Manolo Jiménez apuró prácticamente todo el tiempo reglamentario con el mismo equipo; hasta pasados 75 minutos no introdujo el primer cambio, a pesar de que el equipo manifestaba a gritos que necesitaba un revulsivo.

La mala suerte hizo que nada más abandonar el campo Luisfa, que no tuvo uno de sus mejores días, precisamente Fenerbahce igualara la eliminatoria en un fallo garrafal de nuestra defensa.


En el segundo tiempo se peleó por ambos equipos cada milímetro de césped, el Sevilla tuvo sus ocasiones, pero también Fenerbahce; el equipo de Zico logró por momentos enmudecer al RSP.

La fortuna que tantas veces nos ha favorecido en los tiempos recientes, no ha estado de parte del Sevilla y, a pesar de unos minutos brillantes de juego ofensivo en los dos tiempos de la prórroga, no ha sido posible sentenciar la eliminatoria.


Tampoco San Andrés Palop pudo salvarnos en esta ocasión en los penaltys.


El Sevilla cierra así, en mi opinión, una etapa de oro y desde mañana se abre sin duda otra que el tiempo dirá cuál es su calificación. Por delante, el objetivo de volver a Europa la próxima temporada, preferentemente a Champions, pero nadie nos va a regalar nada. Habrá que sufrir mucho y recordar que los partidos duran 90 minutos.


Nimo. Hastalamuerte.net

 
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