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La verdad es que pensaba que pocas cosas podÃan sorprenderme ya, pero… me equivoqué, no doy pie con bola cuando ayer me encontré con las letras del señor Burgos en ABC. SÃ, el mismo que el calificó de ¨paragüero de Ikea¨ al primer tÃtulo europeo que llegó a esta ciudad, y el mismo de otras anteriores ¨preciosidades¨ dedicadas al Sevilla FC.
Pero lo que más me molesta del texto que ayer domingo escribiera este señor, y que no se lo cree ni él mismo, es que a estas alturas de la pelÃcula pretenda meterle un gol al aficionado Sevillista. Ahora resulta que la victoria en Mónaco del Supercampeón de Europa llenó de alegrÃa al señor Burgos, como ya dijera Shrek al principio de esa pelÃcula de dibujitos animados una vez sentado en el váter y hojeando el cuento de la princesa Fiona: ¨Y ahora voy yo… y me lo creo¨. Mire usted señor Burgos, es usted tan buen escritor como comediante en su artÃculo, prefiero mil veces un artÃculo infinitamente peor escrito pero que esté lleno de verdad, al menos la verdad de quien la escribe, que debe ser lo más importante al fin y al cabo para el lector. Usted ni puede estar lleno de alegrÃa por el tÃtulo conquistado por el Sevilla FC, ni mucho menos sentir orgullo de sevillista cuando Javi Navarro levantó la plata de la justa Súpercopa de Europa como usted dice. ¿Y sabe por qué no puede ser?, porque en el currÃculum de artÃculos que usted a dedicado alguna vez al club mas grande de AndalucÃa, podemos observar que la simpatÃa que a usted le causa el Sevilla FC es nula, tan nula como la que siento yo por su equipo. Pero no sólo eso, esos anteriores escritos están llenos de resquemor, de celos, de payasadas de chiste fácil como para que ahora pretenda que el sevillismo cambie esa imagen de auténtico paragüero (no se si de Ikea o de mercadillo de segunda) que usted solito se creó. Ni orgullo, ni emoción, ni gracias que valga, lo que pienso es que hay que tenerla dura como la pata de un paso para venir ahora con esto después de todo lo que usted escribió, el motivo si es el que imagino, todavÃa dice menos de ese gran escritor que siempre me pareció. . ¿Sabe?, lo único creÃble que usted cita en el artÃculo de ayer domingo es cuando califica a su amo de nuevo rico sin entrañas y sensibilidad, pero eso señor Burgos, eso no es de ahora que pintan bastos en su equipo. Eso viene de lejos, viene de cuando se atrevÃa a calentar un derbi porque le daba la gana, viene de cuando metÃa las narices en calificar de cuatro perras gordas las ventas que hacÃa el Sevilla FC (mire usted ahora las suyas), esa falta de sensibilidad viene de cuando llamó sábana pintarrajeada a esa bandera que ondea en lo más alto de Europa… Entonces ni usted, ni los payasos, ni los malos abogados que le rieron tanto las gracias pensabais que no tuviera entrañas ni sensibilidad, más bien todo lo contrario, ¿verdad?. Puedo entender que se alegre por su amigo Manuel, a mà también me felicitaron amigos de su bando por nuestro segundo tÃtulo europeo, pero amigos que se alegraron por mà y no por ellos como usted pretende hacernos ver con su artÃculo. No, no quiero sus letras señor Burgos, son bonitas, pero no quiero lo que no me creo, lo que más me molesta en el mundo es que intenten tomarme el pelo, y esta no ha colado, al menos a mÃ. Lo único que deseo es que quien no tiene entrañas ni sensibilidad ahora para usted, permanezca otros noventa y tres años haciendo de su club un cortijo como usted mismo dice. |
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