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Martes, 24 de Noviembre de 2009 23:43 |
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El Sevilla decepcionó en Bucarest frente al Unirea al no conseguir el punto necesario que le hubiera dado el pase a los octavos de final como primero de grupo.
Después de un fulgurante arranque de los rumanos, el Sevilla pasó a dominar el partido, estrellando sendos balones en los palos, Kanouté primero y Negredo después. Sin embargo, quitando estas dos claras oportunidades, el equipo no llegaba con suficiente claridad arriba como para pensar en abrir la cuenta goleadora.
Al filo del descanso, a Konko le hacen la cama en el medio del campo, el árbitro pita la falta justo al contrario, y el saque de falta del jugador rumano es rematado de manera inexplicable por Drago en propia porterÃa cuando estaba sólo en el área sevillista.
Ahà murió el partido, con el 0-1 al descanso, los rumanos tenÃan claro el objetivo para la segunda mitad, el Unirea montó una doble lÃnea defensiva que el Sevilla nunca supo atravesar, a pesar de los contÃnuos intentos de Perotti, de lo poco salvable esta noche. Es más, las mejores ocasiones en esta mitad fueron para un Unirea que bien pudo aumentar la ventaja. Una vez más, una doble lÃnea defensiva y el cierre en bandas matan las aspiraciones ofensivas del Sevilla que nunca supo como hincarle el diente a su rival.
AsÃ, todo queda pendiente del último partido de esta fase de liguilla, donde el Sevilla necesitará al menos igualar ante el Rangers, o que el Unirea no pase del empate ante un Stuttgart que de ganar conseguirÃa la segunda plaza del grupo. |