El Schalke de Raúl sigue a la deriva
Ni jugando de blanco, ni con el recién llegado Huntelaar en el once. El Schalke no consiguió sumar sus primeros puntos y Raúl se volvió a quedar sin mojar ante el sorprendente líder de la Bundesliga, un Hoffenheim que pudo golear al conjunto de Magath, totalmente desarbolado en la segunda parte.
El transatlántico de Gelsenkirchen volvió a naufragar por tercera jornada consecutiva, pese a que desde el inicio dio la sensación de haber encontrado el rumbo. El nuevo 4-3-3 puesto en escena por Felix Magath con Edu, Raúl y Huntelaar en punta parecía que daba más mordiente y seguridad al conjunto ‘minero’.
El Schalke dispuso de más y mejores ocasiones, pero fue incapaz de materializarlas en gol. El cazador Huntelaar, enrachado con la selección, falló un tanto clamoroso desde casi el área pequeña, mientras que Raúl no consiguió superar en ninguna de las tres ocasiones que dispuso a un inmenso Starke bajo palos.
Los locales, líderes de la Bundesliga por cosas del destino, empezaron a envalentonarse y a descifrar los graves e innumerables fallos de la zaga rival. Sólo basta decir que Metzelder ocupaba el lateral derecho donde era desbordado una y otra vez. Hasta que un córner, el central Vorsah abrió la lata completamente a placer fusilando a un Neuer que fue el mejor de los visitantes.
Magath movió ficha en el descanso, pero incomprensiblemente no dio entrada al único jugador, Jurado, que podía dar oxígeno a un centro del campo totalmente ofuscado, sin visión de juego y sin capacidad para conectar con la delantera. Metzelder y Edu, horribles en los primeros 45 minutos, dejaron su puesto a Matip y a Baumjohann.
Los locales salieron al campo con la determinación de sentenciar a un rival medio noqueado que se presentó lamiéndose aún sus heridas. Si los de Magath no se llevaron un saco de goles del Rhein Neckar Arena simplemente fue un capricho del cielo o de la incompetencia de un rival superado por la altura de su posición en la tabla.
La maldita fortuna
Algo de culpa también tuvo un inmenso Neuer que fue castigado por el azar en el tiempo de descuento cuando Salihovic estrellaba una falta en el larguero y el balón rebotaba en su cuerpo colándose en la red. No tuvo suerte el Schalke, que pese a ser infinitamente inferior, se topó con el travesaño en un cabezazo de Huntelaar que podía haber cambiado el sino del encuentro.
Otro que podría haber dado un vuelco a la situación fue José Manuel Jurado, pero entró demasiado tarde, a diez minutos del final, tiempo insuficiente para demostrar que él es la bujía que le falta a esta maquinaria millonaria que chirría por todos lados.