La guadaña

 en Pepe Gallego

No sé verdaderamente que motivo lleva a ese Dios que nos observa a llevarse a un chico de 22 años al que restaba un todo por hacer tanto en lo personal como en lo profesional , pero sus razones tendrá cuando le ha hecho un hueco en el tercer anillo del Ramón Sánchez Pizjuán junto al añorado presidente que da nombre el coliseo.
Quien sabe , quizás la noche del 3 de septiembre entonaran juntos un apasionado abrazo con un desgarrado grito de gol cuando Luís Fabiano rendía homenaje a su memoria desde la histórica Grecia.
Quien sabe , quizás ellos empujaron su pierna para que el balón , ese objeto que tanto une a las personas , besara las mallas de un estadio entregado al buen hacer de los compañeros que tanto han llorado , que tanto te echan de menos.
Quien sabe , esa es la expresión que no comprenderemos hasta el día en que la guadaña venga a visitarnos. Una guadaña que nos ha dejado sin nuestro Antonio Puerta , una guadaña que esconde en su capucha los designios de un ser superior que hace y deshace a su antojo. Una guadaña que ha segado parte de nuestros corazones al privarnos de disfrutar del 16 de Nervión. Una guadaña que protagoniza una pesadilla de la que nos gustaría despertar y ver que todo quedase en una broma macabra.
No es así. Por desgracia , no es así…

Ahora solo nos queda apretar los dientes para animar a los que se quedan en carne y hueso y que portan un escudo , una bandera , una pasión.
Ellos lucharon cuando una noche monegasca no tenían siquiera fuerzas para atarse las botas. Ellos lucharon enlutados contra su propia amargura una noche griega que necesitaban brindar a su compañero caído. Y por ellos vamos a luchar nosotros mas que nunca , por una plantilla de profesionales que tuvieron que vivir en primera persona junto a los seres queridos de Antonio , esta vorágine amalgama de amargura y rabia.

Ahora teniendo muy presente la memoria de nuestro Antonio , que seguro nos mira con amor desde el reino celestial mientras trata de comprender a una encapuchada guadaña que le explica lacónicamente que tan solo realiza su trabajo , tétrico y sin duda desagradable , pero trabajo al fin y al cabo su trabajo , vamos a entonar a voz en grito lo que a él le gustaría oír y que seguro coreará entusiasmado y henchido de orgullo a nuestro lado ; ¡¡VAMOS MI SEVILLA!! , ¡¡¡VAMOS CAMPEÓN!!!…

Pepe Gallego

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