El Sevilla buscará esta noche una victoria una victoria que encarrile su pase a la final de la Copa del Rey, objetivo que no alcanza desde 1962. Poco importa ahora que Riazor siga siendo un campo maldito para los de Nervión -ya que no ha vencido en dicha cancha en las últimas décadas y sólo tres veces de treinta y una visitas- pues el Sevilla actual parece capacitado para superar cualquier reto que se le presente.
Cita pues histórica y cargada de alicientes, ya que en terreno coruñés se pondrá a prueba una vez más la fortaleza de un equipo que puede seguir presumiendo de ser el único en España con opciones de salir campeón en tres competiciones. Frente a la tropa de Juande Ramos, que está mostrando dos caras diferentes en Liga y UEFA cuando comparece como visitante en lo que va de 2007, el irregular Deportivo de Caparrós, que con la permanencia casi sellada en el campeonato doméstico tiene como ilusionante objetivo disputar el próximo 23 de junio una final que le dé lustre a una temporada bastante gris. Como quiera que el pasado curso pincharon en semifinales -entonces frente al Español- esperan que no se repita la historia ante un Sevilla poderoso al que su anterior entrenador ha elogiado sin reparo alguno.
En la ciudad herculina hay además cierto malestar por la convocatoria facilitada con antelación por el técnico utrerano, pues consideran que es demasiado «conservadora» en su composición y que hace temer por la composición de un equipo más preocupado por frenar las virtudes del rival que por explotar las propias. Y es que desde el martes ya se conocían los dieciséis elegidos, entre los que no estaban, sorprendentemente, ni Riki, ni Estoyanoff, ni Verdú, amén de otras ausentes menos destacadas como la del vetenano Manuel Pablo.
Por el contrario, Caparrós sí podía tirar para la ocasión de Arizmendi, recuperado de su lesión de rodilla, y del canadiense De Guzmán. En la portería ya anunció el lunes que mantendrá al meta que ha actuado en Copa, el uruguayo Munúa.
En el Sevilla, como ya se preveía, no se ha recuperado Andrés Palop, por lo que la responsabilidad bajo palos seguirá siendo para David Cobeño. El que sí estará es Kanouté, que todo apunta que volverá a formar ataque con Kerzhakov. Por el contrario no tendrá opción de jugar siquiera Chevantón, al que Juande dejó fuera de los dieciséis citados sin que esta vez mediara lesión o dolencia alguna. La ausencia del portero valenciano y del delantero uruguayo se unen a las de Hinkel, por sanción, Puerta -que ayer se resintió de su lesión en el tobillo izquierdo- Renato y Fernando Sales, por decisión técnica. Como novedad respecto a la convocatoria de Valencia, la reseñada vuelta de Kanouté.
Dada la citación, todo apunta a que el once inicial estará compuesto por Cobeño; Daniel Alves, Ocio -Javi Navarro ha sido titular en los anteriores encuentros-, Escudé, Dragutinovic -que pasaría de central a lateral, respecto a su puesto en Mestalla-; Jesús Navas, Poulsen, Maresca, Adriano; Kanouté y Kerzhakov.
Las visitas ligueras del Sevilla a Riazor sólo han dado, en el mejor de los casos, para arrancar un empate -sin ir más lejos la temporada pasada a cero con los mismos técnicos en el banquillo-. Y si recordamos el último precedente copero entre estos dos mismos contendientes el recuerdo no es grato para los de Nervión.
Ocurrió en la temporada 1996-97 y el Sevilla de Camacho había vencido al de Toshack en la ida por 2-0. En Riazor el Deportivo logró igualar el tanteador a poco del final y logró superar a los de Nervión en la tanda de penaltis.
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