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Draco
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sábado, 07 de junio de 2008 |
Cuántos de nosotros -la gran mayoría supongo- no ha tenido ese día, ese momento, en el que todo se te acumula, problema tras problema, carga tras carga, y sentimos como un gran peso se cierne sobre nuestras espaldas, y casi estrangula, de alguna manera, nuestro corazón.
A algunos se les acumulan los exámenes y trabajos, en el colegio, instituto o universidad, sintiendo que ya no puede uno dar más de sí, que por algún lado va a venir el tropezón, el posible fracaso, el temido suspenso, y el mundo se te achica, las ideas se te nublan, los suspiros se incrementan y los resoplidos aumentan su sutil cadencia. |
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