I´ll go wherever you will go Imprimir E-Mail
Opinión - Draco
sábado, 07 de junio de 2008
ImageLo tengo claro. Nítido. Cristalino. Jamás tuve tanta certeza sobre algo. Te amo. En realidad siempre te he amado. Desde la cuna, y antes aún, que se dice ahora. Te adoro. Realmente siempre te he adorado. Desde las primeras generaciones de mi familia, que ya dejaban vislumbrar por donde iban a ir los tiros. Te quiero. En cierto modo siempre te he querido. Desde antes de tener propia conciencia de las cosas ya tenía tu imagen impregnando mi corazón.

Sí lo se, estoy un poco anticuado con tanta palabrería pero es que no puedo evitarlo. Es muy grande lo que siento por ti. Es incondicional. No te pido nada a cambio, tan solo que me dejes cuidarte siempre, que permitas que mi aliento te sostenga en los malos tiempos, y te de calor cuando más lo necesites.

Vale, sí, me doy cuenta de que soy un romántico empedernido. Que cosas como esta cada vez se llevan menos. Que hoy hay mucha gente que solo piensa en el presente, en el día a día, en el qué me das para que deba seguir a tu lado. Pero que le voy a hacer vida mía, yo soy de los antiguos, de los ‘carcas’, de los que no esperan más que el poder verte en cada nueva cita, de los que no quieren sino dejar que tu luz ilumine su rostro.

De acuerdo, no hace falta que me lo recuerdes más, ya se que hay quien no entiende como se puede amar incondicionalmente, sin esperar nada a cambio, aumentando aún más la fuerza de los lazos en los malos momentos. Porque sí amor mío, es en las duras cuando se ve si en una relación hay puestas unas sólidas bases que aguantan las más terribles tormentas y chaparrones y que, una vez pasado el temporal, hacen más fuerte aún la unión entre ambas partes.

Este soy yo cariño mío. Pero es que, es que tú me has correspondido con tanto. Jamás esperé tanta recompensa por tu parte. Y no, no es porque tú no fueras a querer, sino porque la vida está como está y las cosas no han sido nada fáciles para ambos. Pero, ¡ay!, cielo mío, los años te han sentado tan bien, la madurez te ha dado tanto. Y tanto me has dado tú. No uno, ni dos, ni siquiera tres, incluso ni cuatro, sino hasta cinco. Cinco maravillosos momentos, cinco indescriptibles tesoros que nos acompañarán ya toda la vida.

Y no quiero que te pongas triste por lo que tú ya sabes. Porque somos tan distintos que tan solo tú quedarás. Porque llegará el día en que tenga que decirte adiós, en que debamos tomar caminos diferentes, como ya hicieron otros en el pasado. Porque es ley de vida, al menos de la mía. Aunque te siga amando eternamente desde ahí arriba.

Pero no te dejaré sola. Que va. Al contrario. Porque serán mis hijos, y mis nietos, y las demás generaciones venideras, todas alumbradas bajo tu manto, todas amamantadas bajo tu figura, las que darán continuidad a este amor incondicional que nos une desde siempre.

Aquí me despido mi vida. Dándote una vez más las gracias por todo lo que me has dado. No pidiéndote nada más que la misma fidelidad que de mí tendrás hasta el fin de mis días, y que se que, por tu parte, también tendré. Y dejándote muy claro algo que ya se que tu sabes, y es que, por siempre, pase lo que pase, y suceda lo que suceda: iré a donde quiera que tú vayas (i’ll go wherever you will go).

Te quiero mi Sevilla FC. Hasta la muerte.

Draco - HastaLaMuerte.NeT
 
< Anterior   Siguiente >