Las cosas en su sitio Imprimir E-Mail
Opinión - Draco
miércoles, 16 de abril de 2008
ImageAhora que ya estamos a miércoles. Ahora que ya han pasado un par de días desde la última jornada liguera. Ahora que, tras los últimos resultados, de unos y de otros, las cosas parecen volver a su sitio. Ahora, será justo ahora cuando me parece oportuno comentar, y ya no nos coge por sorpresa, cuanta poca vergüenza se ha puesto de manifiesto en esta ciudad durante la semana de Feria.

Pero tranquilos, que no me voy a referir a ninguna conducta insana o insalubre que mis ojos hayan podido detectar durante nuestra semana de fino y manzanilla, al contrario, que la Feria, nuestra Feria, siempre ha sido grande y más aún que lo es desde aquel inolvidable jueves del 2006.

No, no tiene este alegato que ver con nuestra segunda semana grande (después de la Semana Santa), sino con los hechos acaecidos desde la finalización de la jornada liguera de pre-feria, y con los viles y sibilinos comentarios que nuestros oídos han tenido que escuchar con estoicismo durante estos últimos siete días.

Resulta que allá por las siete de la tarde del pasado 6 de abril (domingo), el otro equipo de la ciudad ganaba con rotundidad (pues así fue) en el campo del cadavérico Zaragoza, situándose, provisionalmente, a cuatro puntos del Mejor Equipo del Mundo 2006/07. El mismo que, minutos después, habría de enfrentarse al conjunto que, en ese momento, osaba disputarle la liga al Real Madrid y al Barcelona: el magnífico Villarreal de Manuel Pellegrini.

No tardaron en surgir las primeras voces de ciertos perio-listos (permítanme el uso de esta inexistente expresión para referirme, a lo largo de este alegato, a los autodenominados informadores y relatadores de la actualidad objetiva del día a día deportivo de nuestra querida ciudad) alertando de la posibilidad de que, si el Sevilla FC perdía, o simplemente no ganaba, su encuentro contra los amarillos, nuestros vecinos (ya salvados -según ellos) comenzarían a acercarse peligrosamente a nosotros, e incluso podrían comenzar a pensar en disputarnos una plaza europea (la de la UEFA, en este caso).

El partido, ya es por todos conocido, se ganó con rotundidad al Villarreal, y los siete puntos de margen entre unos y otros volvieron a su sitio.

Pero daba igual. Era la oportunidad perfecta para poder meter un poco más la puya en esta temporada. Y, en esta ocasión, con su equipo (que no el nuestro) de por medio.

La cosa, durante toda la semana de Feria, fue planteada así por un gran número de perio-listos: el Sevilla FC tenía un desplazamiento muy, pero que muy complicado a Mallorca, donde, como mucho, podrían aspirar a sacar un empate; por el contrario, nuestros vecinos casi ni tendrían que correr para hacer morder el polvo al colista de nuestra Primera División, por lo que sus tres puntos estaban, de antemano, en el zurrón.

En resumen, que la duda sería si, tras finalizar la jornada venidera, la distancia entre los dos equipos de la ciudad sería de cuatro o de cinco puntos. Pero no solo eso. Hay más.

Muchos de esos perio-listos hacían continuo hincapié en dos factores que, para ellos, iban a resultar decisivos para la caza del malo al bueno (entiéndaseme deportivamente hablando). Por una parte el derbi de la penúltima jornada de liga, que tocará jugarlo donde todos sabemos, y donde convertían el factor campo en algo casi apriorísticamente decisorio; tres puntos más que, en teoría, se iban a poder recortar. Y, en segundo lugar, estaba el as en la manga del recurso a la justicia ordinaria para poder luchar por reanudar el Betis-Athletic, remontar ese partido, y obtener así otros mágicos tres puntos que dieran, ya sí, ese vuelco definitivo a la actual tabla clasificatoria.

Hombre, la verdad es que como estrategia comercial para lograr aumentar la cuota de venta de periódicos entre la parroquia verdiblanca no estaba nada mal planteado el asunto, pero, desde un punto de vista estrictamente futbolístico, y de mero respeto hacia el último equipo que había logrado marcar un nuevo hito en la historia del fútbol moderno, la cortina de humo montada resultaba ser una auténtica patraña de mal gusto y acreditada incompetencia informativa.

Afortunadamente, el tiempo no ha tardado mucho en mostrarles a todos estos perio-listos, y su séquito de descerebrados seguidores, la verdadera realidad del fútbol patrio, autonómico y local. Es decir, patinazo gordo de los de siempre y victoria de casta, coraje y pundonor de los únicos que la tienen per se. Los cuatro o cinco puntos de margen presupuestados que se doblan a diez de diferencia, y el inmediato acongoje suscitado al ver, en el calendario, los próximos partidos de unos y de otros.

Moraleja: en primer lugar, porque es lo más importante, que somos grandes, muy, pero que muy grandes; lo hemos sido siempre en nuestros corazones, pero ahora ya lo somos a nivel europeo con tanto título acumulado; y más grandes aún que podemos considerarnos si tenemos en cuenta que, durante estos dos años de logros y triunfos, de épicas y de victorias, de títulos y de copas, todo, absolutamente todo, lo hemos hecho por nosotros mismos, y no solo sin la ayuda mediática de muchos de estos perio-listos, sino, incluso, con los mismos poniendo continuas minas en nuestro camino.

Y, en segundo lugar, que ya ha quedado, una vez más, fehacientemente demostrada la capacidad (des)informativa de la que muchos de los (des)informadores de esta bendita ciudad son capaces de hacer gala. Así que, cuando saquen rumores de venta de nuestras estrellas, que por un oído os entren y por el otro os salgan. Que cuando aireen ciertos trapos sucios que, según ellos, tienen constatada constancia de que se vienen dando en el seno de nuestro club, que por una oreja penetren y por la otra se escabullan. Y que cuando, en definitiva, vuelvan a intentar solapar nuestros sueños y anhelos con las patrañas que sus insulsas bocas son apenas capaces de balbucear, que una sonrisa invada vuestros rostros en clara alusión a la extrema pobreza mental con la que muchos de estos perio-listos han sido bendecidos por la diosa naturaleza.

Porque, no olvidéis nunca, jamás, que una grandeza como la de nuestro Sevilla FC no puede ser solapada durante demasiado tiempo, y que, al final, con el transcurrir de los días, y como ha pasado en esta nueva ocasión, el tiempo siempre pone las cosas en su sitio.

Aunque algunos queden con el culo al aire…

Draco - HastaLaMuerte.NeT
 
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