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Vivir en el alambre |
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Opinión -
Draco
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sábado, 07 de junio de 2008 |
Cuando de pequeño iba con mis padres al circo me gustaba sobremanera un número entre todos los que ofrecía el amplio programa de actuaciones previsto: el de los equilibristas sobre el alambre.
Pues sí, la verdad es que era sobrecogedor como se jugaban la vida aquellos magos de la estabilidad sobre ese fino hilo colgado a muchos metros de altura. Bien a pie, bien con otro compañero a hombros, bien, incluso, con unas bicis especiales adaptadas al hilo de acero como si del carril de un tranvía se tratara.
Sobrecogía como día tras día, función tras función, estos profesionales del espectáculo se jugaban, literalmente, la vida con tal de hacer pasar unos emocionantísimos momentos a los cientos de asistentes.
Vivían en el alambre, sabiendo que el más mínimo descuido les precipitaría hacia un abismo con trágicos resultados. Vivían en el alambre, siendo conocedores de lo delgada (y nunca mejor dicho) que es la línea que, la mayoría de las veces, separa la vida de la muerte, la victoria del fracaso, el éxito de la decepción.
Y sabéis qué, cuando el Sevilla FC, mi Sevilla FC, nuestro Sevilla FC, jugaba todos esos partidos importantes, no solo finales, que ha venido jugando en los últimos años, siempre se me venían a la cabeza las actuaciones de esos equilibristas antes comentados.
Porque el fútbol en general, y más si no eres, o no eras, uno de esos equipos de los considerados grandes, es algo muy parecido a la labor de esos profesionales del equilibrio. Cuando juegas un encuentro, y más si es uno de esos partidos verdaderamente trascendentales para los dos equipos que lo disputan, la línea que separa el éxito del fracaso, la victoria de la derrota, es mucha veces casi tan fina como el alambre de los citados equilibristas. Mirad.
Partido Sevilla FC-Osasuna: gol de Julio Baptista que nos mete, después de muchos años, en Europa. Euforia desatada y comienzo del más fructífero ciclo de la historia del Sevilla FC. Pero, ¿qué hubiera pasado si el chutazo de Baptista da en el poste y no entra, y no nos clasificamos para Europa?.
Partido Sevilla FC-Shalke 04: gol del grandísimo Antoñito Puerta, que nos lleva en volandas hacia la primera final europea de nuestra centenaria historia. Pero, ¿y si ese chut no entra por poco? ¿y si, a renglón seguido, empata el Shalke y hace valer su gol fuera de casa?.
Final UEFA 2006: paradones de Don Andrés Palop a tiros envenenados de Mark Viduka, que mantienen al Sevilla FC por delante hasta que matamos el partido. Pero, ¿y si alguno de esos tiros entra y el Boro empata la final, qué hubiera pasado entonces?.
Final Supercopa de Europa 2006: ocasiones desperdiciadas por el Barça en el segundo tiempo para poder acortar distancias. ¿Y si alguna de ellas hubiera besado las redes, se hubiera puesto nervioso el Sevilla y se habrían envalentonado los azulgranas?.
Partido Shaktar Donest-Sevilla FC: Palop empata de cabeza a la salida de un corner con el tiempo cumplido, y Cheva remata a los ucranianos en la prórroga. ¿Y si Palop no hubiera subido a rematar ese saque de esquina? ¿Y si su remate hubiera sido defectuoso o se hubiera ido fuera?.
Final UEFA 2007: el Sevilla FC gana su segunda UEFA consecutiva porque Palop hace el partido de su vida y para tres penaltis. Pero, ¿y si no hubiera parado ninguno de ellos, o solamente uno, y se hubiera alargado la tanda de penas máximas?.
Final Copa del Rey 2007: Palop salva al Sevilla FC de un gol cantado, y, a renglón seguido, Kanouté no perdona ante la meta rival. ¿Y si hubiera sucedido al revés?.
Final Supercopa de España 2007: el Madrid logra empatar a tres el encuentro y el público presiona como nunca, aunque muy poco después, Kanouté sentencia la final con dos goles. ¿Y si el Madrid se pone 4-3, el estadio se desborda, y el colectivo arbitral comienza a sudar como nunca?.
Final Supercopa de Europa 2007: Renato falla a puerta vacía lo que podía haber sido el 2-0 y la sentencia de la final, y, al comienzo de la segunda parte, empata el Milan, para, después, rematar la final con otros dos goles. ¿Y si Renato mete esa clarísima ocasión y afrontamos la segunda parte con la moral que dan dos goles de ventaja?.
Circunstancias y variables que, por fortuna para nosotros (excepción hecha de la última final contra el Milan de Kaká), no se llegaron a dar y nos permitieron alcanzar la gloria. Circunstancias y variables que, efectivamente, no se dieron, pero que, perfectamente, se podrían haber dado, cambiando así el rumbo de muchos acontecimientos.
Y no hubiera sido nada raro, y no por ello el Sevilla FC de aquellos partidos hubiera sido peor, simplemente sucede que el fútbol, sobre todo en lo que a finales y partidos cruciales se refiere, es un deporte de detalles, de pequeños matices, que suele enfrentar a dos conjuntos muy parejos, ambos con la posibilidad de ganar, ambos con la posibilidad de ser vencidos.
Pero, ¿qué hubiera pasado si el Sevilla FC sucumbe ante alguna de estas posibles variables y no es hoy en día ese equipo campeón que actualmente somos?. ¿Qué sucedería actualmente entre un gran parte de la masa social del Sevilla FC si nuestro equipo no hubiera levantado cinco títulos en quince meses?. ¿Cómo serían los mensajes, posts y comentarios de esos autoproclamados sevillistas si el Más Grande Equipo del Sur de España no hubiera establecido un nuevo hito en la historia del fútbol moderno?. ¿Hasta donde llegarían las barbaridades que todos esos sevillistas hasta la muerte serían capaces de pronunciar si el Sevilla FC no llevara dos años seguidos siendo, estadísticamente hablando, el Mejor Equipo del Mundo?.
Si tú eres de esos, de los que se mueven por los resultados. De los que un día alaban, agasajan y pelotean hasta el más absoluto de los empalagamientos, pero a la semana siguiente, derrota mediante, escupes insultos hacia la entidad que, según dices, abanderarás hasta el final, hasta la muerte, no te parece que tienes una forma de actuar vil, rastrera, cobarde, pero sobre todo, injusta.
Si tú eres de esos que según tu equipo esté en segunda o en primera, luchando por no descender o por alzar copas, actúas en consecuencia quedándote en casa para no compartir con los tuyos el sufrimiento de ese que dices es tu sentimiento o bien acudiendo al estadio solo para presenciar semifinales y celebraciones varias, no te da la impresión de que te comportas de modo indigno, infiel, pero sobre todo, injusto.
Si tú eres de esos, de los que acabo de nombrar, párate un momento a pensar de lo delgada que es la línea que, en esto del fútbol, separa muchas veces la victoria de la derrota, el éxito del fracaso, y maravíllate con lo que tu equipo, según dices, ha conseguido en tan poco tiempo.
Piensa que en muchos de esos partidos hemos vivido en el alambre, pendiendo de un fino hilo en muchos momentos, la posibilidad de ganar o de perder ese partido.
Piensa, analiza, valora, y disfruta con los logros de tu equipo. Logros casi estadísticamente irrepetibles de la manera en que se han conseguido. Logros de un concreto equipo del mundo, en un momento puntual de la historia del fútbol, de una manera absolutamente espectacular, y que, para los anales de la historia de este deporte, quedarán grabados a fuego por los siglos de los siglos.
Piensa y esboza una sonrisa por el hito que tu equipo, aún habiendo vivido muchas veces en el alambre que sostiene el triunfo del batacazo, ha logrado establecer. Y, si después de todo eso, todavía te quedan ganas para seguir escribiendo quejas, vociferando barbaridades, y manifestando inconformidades, entonces casi mejor que te hagas del otro equipo de la ciudad, porque sevillistas como tú no quiero yo que me ayuden a defender al equipo de mis amores. A ese que muchos de nosotros sí sabemos lo que es defender hasta la muerte…
Draco - HastaLaMuerte.NeT |
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