|
Dura como la pata de un paso |
|
|
|
Opinión -
Nacho Mateos
|
|
sábado, 14 de abril de 2007 |
La verdad es que pensaba que pocas cosas podían sorprenderme ya, pero… me equivoqué, no doy pie con bola cuando ayer me encontré con las letras del señor Burgos en ABC. Sí, el mismo que el calificó de ¨paragüero de Ikea¨ al primer título europeo que llegó a esta ciudad, y el mismo de otras anteriores ¨preciosidades¨ dedicadas al Sevilla FC.
Pero lo que más me molesta del texto que ayer domingo escribiera este señor, y que no se lo cree ni él mismo, es que a estas alturas de la película pretenda meterle un gol al aficionado Sevillista. Ahora resulta que la victoria en Mónaco del Supercampeón de Europa llenó de alegría al señor Burgos, como ya dijera Shrek al principio de esa película de dibujitos animados una vez sentado en el váter y hojeando el cuento de la princesa Fiona: ¨Y ahora voy yo… y me lo creo¨.
Mire usted señor Burgos, es usted tan buen escritor como comediante en su artículo, prefiero mil veces un artículo infinitamente peor escrito pero que esté lleno de verdad, al menos la verdad de quien la escribe, que debe ser lo más importante al fin y al cabo para el lector. Usted ni puede estar lleno de alegría por el título conquistado por el Sevilla FC, ni mucho menos sentir orgullo de sevillista cuando Javi Navarro levantó la plata de la justa Súpercopa de Europa como usted dice. ¿Y sabe por qué no puede ser?, porque en el currículum de artículos que usted a dedicado alguna vez al club mas grande de Andalucía, podemos observar que la simpatía que a usted le causa el Sevilla FC es nula, tan nula como la que siento yo por su equipo. Pero no sólo eso, esos anteriores escritos están llenos de resquemor, de celos, de payasadas de chiste fácil como para que ahora pretenda que el sevillismo cambie esa imagen de auténtico paragüero (no se si de Ikea o de mercadillo de segunda) que usted solito se creó.
Ni orgullo, ni emoción, ni gracias que valga, lo que pienso es que hay que tenerla dura como la pata de un paso para venir ahora con esto después de todo lo que usted escribió, el motivo si es el que imagino, todavía dice menos de ese gran escritor que siempre me pareció. .
¿Sabe?, lo único creíble que usted cita en el artículo de ayer domingo es cuando califica a su amo de nuevo rico sin entrañas y sensibilidad, pero eso señor Burgos, eso no es de ahora que pintan bastos en su equipo. Eso viene de lejos, viene de cuando se atrevía a calentar un derbi porque le daba la gana, viene de cuando metía las narices en calificar de cuatro perras gordas las ventas que hacía el Sevilla FC (mire usted ahora las suyas), esa falta de sensibilidad viene de cuando llamó sábana pintarrajeada a esa bandera que ondea en lo más alto de Europa… Entonces ni usted, ni los payasos, ni los malos abogados que le rieron tanto las gracias pensabais que no tuviera entrañas ni sensibilidad, más bien todo lo contrario, ¿verdad?.
Puedo entender que se alegre por su amigo Manuel, a mí también me felicitaron amigos de su bando por nuestro segundo título europeo, pero amigos que se alegraron por mí y no por ellos como usted pretende hacernos ver con su artículo.
No, no quiero sus letras señor Burgos, son bonitas, pero no quiero lo que no me creo, lo que más me molesta en el mundo es que intenten tomarme el pelo, y esta no ha colado, al menos a mí. Lo único que deseo es que quien no tiene entrañas ni sensibilidad ahora para usted, permanezca otros noventa y tres años haciendo de su club un cortijo como usted mismo dice. |