Una vuelta por el diccionario Imprimir E-Mail
Opinión - Nacho Mateos
sábado, 14 de abril de 2007
ImageHoy me ha dado por buscar en el diccionario la palabra tonto. No, no he querido ir más allá en examinar definiciones como las de cínico, descortés, irrespetuoso… no, me he centrado únicamente en la palabra tonto, quizás una de las más usadas por todos en nuestra rica lengua castellana. Y de ¨tonto¨ dice el diccionario: ¨Falto o escaso de entendimiento o razón¨, esto puede valer para definir a alguien que tengo en mente, pero seguro que hay algo más, pues sería un tonto muy simple y sin maldad, y la verdad, no creo que se quede ahí solo, pues ha demostrado que da para mucho más. Continúa diciendo el diccionario: ¨Que padece cierta deficiencia mental¨, sinceramente no creo que este sea el caso, aunque nada es descartable. ¨Dicho de una persona pesada o molesta¨, esto está acorde al personaje en cuestión, pero más ridículo que ser tonto es hacérselo, y de esto último encontramos esta definición en el diccionario: ¨Aparentar que no advierte algo de lo que no le conviene darse por enterado¨, aunque pensándolo bien esto es más de listillo o de tener el frasco de la dignidad completamente vacío, cabe la posibilidad sí, pero no me quedo muy convencido, no. No creo que el caso sea sólo de hacerse el tonto, sino de ¨hacer el tonto¨ en la vida, aquí puede radicar la cuestión. Pienso que el tonto empieza a hacer el tonto de pequeño en la escuela desaprovechando el tiempo, ese daño puede ser irreparable cuando de mayor intentas aparentar estar a la altura de los que están mucho más preparados que tú. Los tontos además piensan que no se les nota que lo son, por eso son tan tontos. Incluso algunos pueden llegar a cometer auténticas locuras, pintarse, dañarse así mismo e incluso a los suyos, por tratar de ser siempre el centro de atención, cosa esta bastante difícil de entender, si no fuera porque un tonto no tiene límite alguno y no dejará jamás de sorprenderte.

Y es que el tonto no sólo no se da cuenta que va por la vida haciendo lo que verdaderamente es, el tonto además cree que es más listo que nadie tomando a todo el mundo por tonto. Algunos deberían de pensar que no tienen edad para hacer tanto el tonto, que son ya algo mayorcitos, pero… ¿que van a hacer?, ¡si son tontos!.

Pero siempre hay algo más grave que hacer el tonto, y no es otra cosa que ponerse permanentemente a los pies de un tonto y darle palmaditas en la espalda para hacerle ver que es el más inteligente del mundo, ¡qué cosa más tonta!. La única cura que recomienda el diccionario para no hacer más el tonto pasa por estar dispuesto a reconocer la verdad de las cosas. Y digo yo, vaya tontería más grande esperarla de un tonto, ¿no?.
 
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