Letargo Imprimir E-Mail
Opinión - Pepe Gallego
sábado, 14 de abril de 2007
ImageCorría y corría como alma que lleva el diablo . ¡Tenía que alejarme de allí como diera lugar! . La visión que acababa de ver era demasiado horrenda como para poner freno a mi desquiciada carrera . ¿Qué hacía yo en aquel frondoso y angosto bosque? . ¿Qué era esa extraña bestia que había despedazado a aquel desdichado ciervo al que devoraba con avidez? . ¿Qué le movió a girarse al sentirse observado y descubrir que eran mis ojos horrorizados quienes se posaban en tamaña salvajada? . ¿Detectaría quizás mi olor? , ¡porque yo no hice ruido alguno! . Todo esto atravesaba fugazmente mi mente como si de alocadas diapositivas se tratara , mientras corría con todas mis fuerzas por alejarme de aquella mirada , de aquellos ojos crueles desprovistos de compasión alguna . No era humano ; eso desde luego , ni tampoco se parecía a ningún animal que hubiese visto antes en documental alguno . Era como una aberración de la naturaleza , una de esas criaturas que uno solo ve en las películas . Su piel pardusca salpicada de largo pelo negro . Su nariz no existía , tan solo dos orificios húmedos y carnosos hacían esa función . Su boca , repleta de amenazantes colmillos de un tamaño descomunal . Una columna vertebral sanguinolenta que sobresalía de su espalda haciendo un recorrido pronunciado que terminaba en un rabo desprovisto de pelo y con una bifurcación en dos pequeñas terminaciones de unos dos palmos de largo cada una . Y sus ojos , esos ojos verdosos...

Mi camisa de franela a cuadros blanquinegros , humeaba en contraste con el frío que hacía en el lugar al estar empapada por el sudor que desprendía mi cuerpo por el esfuerzo de la carrera . Resbalé al pisar en falso y me torcí grotescamente el tobillo cayendo de bruces . Sentí un dolor muy agudo en el malherido tobillo , al que notaba apretarse con la zapatilla por momentos . Apenas me pude incorporar mirando alrededor y farfullando de dolor. Escuché completamente en silencio esperando oír a la bestia mientras apoyaba el peso de mi cuerpo contra un árbol . Nada , no escuché absolutamente nada aparte de los clásicos trinos de los pájaros . Eché a andar como pude obsesionado con alejarme del lugar , pero de pronto oí a mis espaldas un gruñido no demasiado alejado . ¡Dios , seguía buscándome! . Aceleré el paso a pesar del dolor en el tobillo . Las ramas bajas golpeaban mi rostro y los arañazos mezclados con el sudor me hacían arder la cara de escozor , pero seguía sin poder detenerme .

Al apartar una rama me encontré ante un claro en mitad del bosque . Un tímido rayo de sol atravesaba la jerarquía que imponían las copas de los árboles . Volví a oír el gruñido , ¡esta vez mas cerca! . Busqué con desesperación en derredor algún lugar donde poder ocultarme . Divisé al fondo del claro unos troncos derribados sobre un socavón del terreno . Cojeé hasta el mismo y me arrastré bajo los troncos quedando en silencio . Tras un minuto sin hacer ruido noté que el trinar de los pájaros había cesado . Esa era una mala señal . Armándome de un extraño valor mezcla de miedo y curiosidad , me incorporé sobre los codos para mirar entre los troncos . ¡Allí estaba! . A unos 15 metros de mí se erguía husmeando el aire y mirando contrariado a un lado y otro del claro esperando encontrarme . Volví a agacharme con cuidado y me tumbé de lado tratando de no ser visto y agudizando el oído . Nada , no se oía ni el zumbar de algún insecto .

De súbito un golpe sordo hizo temblar los troncos con violencia . ¡Estaba sobre mí! . Arena de entre sus pezuñas aterrizó en mi boca y tuve que hacer un esfuerzo enorme para no vomitar de repulsión . Era muy grande , ó al menos eso me parecía al verlo desde abajo . Unos dos metros y medio debía medir . De pronto fue bajando su mirada hasta encontrarse con la mía bajo los troncos . Con un alarido de terror recibí esa mirada fría y esos dientes que babeaban sobre mi cuello mientras gruñía apartando con una fuerza inusitada los troncos . Noté como se me helaba la sangre y se me erizaban los pelos de la nuca . ¡No podía creer que moriría allí , en aquel extraño lúgubre bosque y ante aquella alimaña despiadada! . Alzó su garra y cerré los ojos esperando lo peor... Tras un par de segundos que me parecieron eternos , un golpe seco barrió mi rostro . Enloquecido de pavor abrí mis ojos para mirar cara a cara a la muerte , y un borrón ante mí volvía a golpearme secamente diciendo : -¡Despierta capullo! .- Me froté los ojos desconcertado y al volver a mirar el borrón se disipó dejándome ver la cara de mi hermano que me golpeaba con algo enrollado en la mano . -¡Joder tío! , ¿ya estás soñando? .- Y desenrollando el tarugo con el que me golpeó ; que no era nada mas que SFC periódico , me extendió algo pequeño y rectángular . -Anda , que no me podrás decir que no merecía la pena despertarte de la siesta .- Me decía Miguel sonriendo . Era una especie de carterita de piel burdeos , y al abrirla contemplé extasiado el nuevo abono para la temporada 2006/2007 . -He ido a renovarlo esta tarde .- decía Miguel .

Era la enésima vez que caía en esta especie de letargo en que las pesadillas parecían tan reales , pero esta vez el final fue mucho mas feliz de lo que hubiese podido imaginar en cualquier cuento de hadas . Agarré la nueva bandera con el himno impreso y recostándome en mi lecho volví a mi sagrada siesta , aunque esta vez volvía a mi sueño con una amplia sonrisa dibujada en el rostro . Los sueños se cumplen , y este fue el mas bonito de todos...
 
< Anterior