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Martes, 13 de Abril de 2010 20:58 |
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El Sevilla FC cayó con absoluta justicia en Valladolid en un calamitoso partido que revive los fantasmas y dudas recientes sobre el juego del equipo y la aptitud de los futbolistas.
La primera mitad en Pucela fue un absoluto despropósito. La lesión, una más, de Navarro, terminó por desarbolar a una defensa auténticamente de traca que hacía temblar a un inseguro Palop en cada acercamiento de los locales.
Rozando el descanso, Diego Costa hacía el 1-0 al rematar, sólo, una falta sacada al área pequeña.
Nada mas reanudarse el partido, Lolo pierde un balón en el centro del campo para que Manucho complete la contra del Valladolid a pase de Costa de nuevo que ante la candidez de la defensa sevillista pareció hoy la reencarnación de Pelé.
Situación desoladora para un Sevilla que a estas alturas, aun no había disparado entre los 3 palos ni lo haría con apenas peligro en lo que restaba de partido ante un rival que llevaba 9 encuentros sin ganar en casa.
A 7 del final, el canterano Cala, el mejor sevillista de largo del partido, se marcaba un auténtico golazo por la escuadra para recortar distancias que sería de cualquier modo insuficiente para conseguir al menos un punto.
El "efecto Álvarez", si alguna vez llegó de manera efectiva, se difumina tras este horrible partido que vuelve a sembrar todo tipo de dudas en torno a la capacidad de este equipo para conseguir los objetivos marcados. |