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Domingo, 07 de Febrero de 2010 21:59 |
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El Sevilla cosechó una merecida derrota ante un equipo que comenzaba la jornada en puestos de descenso. El lamentable planteamiento del entrenador terminó por desquiciar a los futbolistas. Negredo y Stankevicious fueron expulsados y se pierden la semifinal de Copa.
"No hemos jugado a nada" decÃa Jiménez en su rueda de prensa. Es fácil decirlo a posteriori, pero cuando planteas un centro del campo con Lolo y Duscher, que en la creación son lo más parecido a dos conos de entrenamiento, los resultados no pueden ser sino los esperados.
El Sevilla no olió la pelota en todo el encuentro. En el banquillo, los buenos, y en el campo, el ridÃculo. Pocos partidos tan lamentables se recuerdan a este equipo desde hace mucho tiempo. A la defensa le cogÃan la espalda una vez sà y otra también. El centro del campo no existÃa. Y la delantera se desesperaba intentando bajar los melonazos que enviaba el resto del equipo.
Jiménez pensó en las semifinales de Copa y se olvidó del objetivo prioritario que le ha marcado la entidad. El equipo vuelve a quedar fuera de los cuatro primeros, y la tercera plaza se va ya a 6(+1) puntos.
Al final del encuentro, Negredo (en una actitud poco profesional) y Stankevicious, vieron la roja directa y se pierden el partido del Getafe. No tiene disculpa su actuación, pero la cara humana de una plantilla cuyo nivel futbolÃstico está muy por encima del planteamiento de su entrenador puede terminar en actos de desquicio como el del vallecano.
Hoy tocó la de arena, y el cabreo entre el sevillismo es mayúsculo. El Miércoles, con los buenos de verdad en el terreno de juego, tratarán de certificar el pase a la final y salvar la papeleta, una vez más, a su técnico. |