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El Sevilla FC, de la mano de Jesús Navas y Kanouté, puso fin a su negativa racha de 5 derrotas consecutivas en liga. La Champions se ve hoy un poco más factible.
Justo antes del comienzo del partido, la grada ovacionaba a su canterano campeón del mundo. Jesús Navas se encontraba por fin sobre la hierba.
Kanouté, perro viejo, sabÃa que el regreso del palaciego debÃa servir de revulsivo, y entre él y el pequeño extremo, revolucionaron el partido desde el inicio. Hasta cinco ocasiones de gol clarÃsimas dispuso el Sevilla en los primeros compases del partido.
Como casi siempre viene ocurriendo, la bola no quiso entrar y el Osasuna se recompuso. Sin crear peligro, pero defendiéndose mejor que al inicio. En estas, una falta lejana iba a ser botada por Romaric, pero Navas se la pide, la pone al corazón del área y Kanouté remata impecablemente para que Ricardo hiciera la estatua. El dúo que tanta gloria ha dado al Sevilla en el último lustro se reencontraba para poner al Sevilla por delante.
De ahà al final de la primera parte, sólo cabe destacar un clamoroso penalti a Jesús Navas que, para variar también, el árbitro y su linier omitieron.
Tras el descanso, el pánico. Osasuna sin hacer nada del otro mundo llevó el nerviosismo a la grada con la colaboración de una defensa que sigue siendo un flan. Afortunadamente y pese algunos sustos, el partido terminó de cara sevillista, con mucho sufrimiento los 3 puntos se quedan en Nervión y la Champions si bien no está más cerca, si está un poco menos lejos. |