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El Sevilla FC sufrió lo indecible para conseguir los 3 puntos ante uno de los visitantes más flojos de la liga. Rakitic hizo el gol de la victoria.
Qué manera de sufrir. A poco estuvo el Sevilla en hacer otra de su especialidad, revivir equipos casi muertos y dotarles de vida en la competición liguera. Afortunadamente, será una semana más, desde octubre, las que hace que el Hércules no hace un gol a domicilio.
Comenzó bien el Sevilla, que se encontró, de nuevo, con un balón a la madera. Negredo, generoso en el esfuerzo hizo un completÃsimo partido asistiendo continuamente a los compañeros. En una de ellas, con el pecho, Rakitic enganchó el balón en la frontal haciendo gol con la inestimable colaboración de Calatayud.
El croata se hace importante en las jugadas a balón parado, no rehuye de la pelea y además, aporta ese perfil de mediocentro con llegada que tanto echaba de menos el equipo últimamente.
Debió ampliar la ventaja el equipo antes de llegar a un final que fue agónico, con un Fazio en plan colosal achicando balones al área de los visitantes.
No fue el mejor partido del equipo, ni mucho menos, pero se consiguió lo más importante, ni más ni menos que los 3 puntos, que acercan algo más Europa y que alejan los fantasmas y miedos recientes. |