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El Sevilla FC se impuso en un trabajado partido a una sólida y rocosa Real que vendió muy cara la derrota. Gol de Kanouté para ponernos muy arriba desde el inicio.
El gol lo hizo el de casi siempre, el incombustible Kanouté en una de las pocas ocasiones en las que piso área rival. Durante casi todo el partido, el Malà tuvo que ser un tercer mediocentro para igualar la partida numérica que preparó Montanier en la Real.
Marcelino sigue empeñado en el 4-4-2 con los dos delanteros de inicio, y muchos equipos harán como los realistas hoy. Poblar el centro del campo, superioridad numérica ante los dos mediocentros defensivos y ayudas constantes en los costados para maniatar a los extremos.
El resultado es un Negredo desesperado arriba y un Kanouté muy lejos del área rival, donde hace daño de verdad. En una escapada del MalÃ, Negredo le dió una sublime asistencia de cabeza para romper el cerrojo visitante y hacer el 1-0.
Y en medio de todo este trabajo ofensivo, y aunque la Real hizo más por defender que por atacar, nos llega una muy grata noticia. Con el partidazo de mando y jerarquÃa de Emir Spahic, el Sevilla consiguió mantener la porterÃa a cero, pasar ningún apuro y, muchos partidos después, dar una sensación de equipo global con las ideas muy claras en la parcela defensiva.
Está claro que Marcelino aun tiene que apretar en muchos frentes, pero está en el buen camino siguiendo esa máxima de que los grandes equipos se construyen desde atrás. Con la porterÃa a cero, muy mal se le tiene que dar el dÃa a los de arriba para no convertir algún gol.
Próxima parada, Pamplona, morada de ese equipo, de ese presidente cobarde y chitón que le rÃe las gracias a Madrid y Barcelona a pesar de que, por ejemplo, este último, le haga un vergonzante 8-0. Sigan mirando para otro lado, o mejor, para abajo. El abismo se acerca. |