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El Sevilla FC logró una importantÃsima victoria ante un rival directo. Primero por fútbol, en una primera parte brillante, y después por bemoles, en un final de infarto con 9 futbolistas sobre el campo.
Hablábamos la semana pasada del equilibrio defensa-ataque que debe alcanzar Marcelino para este Sevilla. Y no podemos tener mejor representación que en el partido de hoy.
El Sevilla fue muy superior a su rival en una primera mitad brillante donde los extremos fueron puñales sobre la defensa de 3 planteada por Emery. Los carrileros sufrieron para parar las embestidas de Navas y Perotti y en una jugada del primero asistió perfectamente a Kanouté para que la pusiera imposible al palo largo.
No sólo jugaba mejor el Sevilla, sino que debÃan ser dos los goles en su casillero si previo a este gol, el linier no hubiera anulado por falso fuera de juego otro gol del malÃ.
El Sevilla se plantaba al descanso con una ventaja mÃnima que debÃa ser mayor, pero con muy buenas sensaciones arriba.
Al regreso, Trochowski vio dos amarillas casi consecutivas en las dos únicas faltas del alemán en el partido. Rigurosas pero justas. Pero todavÃa iba a ser peor, un balón a la espalda de la defensa lo resuelve Escudé con un claro penalti sobre Aduriz, lo que suponÃa la oportunidad para el Valencia de empatar el partido y obtener dos hombres de superioridad numérica.
Banega lanza al palo y ahà comienza la heroica del Sevilla. Spahic, canchero como él sólo, provoca a Aduriz y este responde con un pisotón desmedido. El Valencia con 10, el Sevilla con 9 y 20 minutos de infarto.
De ahà al final, una demostración de testosterona del equipo arropado por una grada que no cesó en el aliento. Marcelino planteó una doble lÃnea de 4 hombres que sólo podÃa ser superada desde los extremos y que en ningún momento fue capaz de superar un Valencia impotente ante la aplicación defensiva del Sevilla y ante un Varas pletórico con un par de manos milagrosas.
Victoria de mérito, por las circunstancias en las que se produjo, ante un rival directo, y sobre todo, que refuerza el equilibrio ataque-defensa que busca Marcelino.
Próxima parada ante otro rival directo, un Atlético lanzado con Falcao en modo estrella. Con las bajas de Escudé y Trocho, parece que llega el momento de la titularidad de Rakitic y una nueva piedra de toque para una defensa que cada dÃa despierta mejores sensaciones.
Imagen: elmundo.es |