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Sábado, 05 de Diciembre de 2009 20:44 |
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Por segunda semana consecutiva y ante un rival manifiestamente inferior, el Sevilla dejó escapar dos puntos en casa que le alejan de la verdadera pelea por la liga.
Espanyol, Unirea, Málaga y Valladolid. Es el histórico de equipos ante los que el Sevilla sólo ha sido capaz, en el mejor de los casos, de empatar.
Una nefasta primera mitad, la peor que se recuerda en Nervión esta temporada, lastró el resto del partido. Manucho adelantó al Valladolid rematando en plancha una asistencia de Diego Costa, el mejor futbolista de los visitantes esta noche.
Mal pintaba el panorama hasta que el Valladolid se autosuicidó. Primero con la roja directa de Borja por una criminal entrada a Perotti y después con el penalti cometido por el veterano Marcos sobre Jesús Navas que daba lugar al 1-1 obra de Luis Fabiano.
Con el empate al descanso y un hombre más, todo hacÃa vaticinar que la remontada, esta vez, se harÃa realidad. En una muy buena segunda parte donde el equipo lo hizo todo para ampliar el marcador, con Romaric al mando, la suerte se alió con los pucelanos, dejando el marcador en este desagradable empate final.
Negredo sigue peleado con el gol, Koné se plantó dos veces sólo ante Justo Villar y en ningún caso fue capaz ni siquiera de lanzar entre los tres palos, y Perotti lanzó un zambombazo cruzado fuera cuando lo más fácil y casi a puerta vacÃa era empujarla suavemente.
Los laterales brillaron por su ausencia. Navarro pide a gritos el retorno de Adriano al flanco izquierdo, y ni Sergio Sánchez primero, ni Konko después, fueron capaces de crear la superioridad necesaria para la entrada por bandas.
Los grandes objetivos se pierden en partidos como los de hoy. En el de hoy, y en los mencionados anteriormente. El Sevilla será grande cuando sea capaz de asegurar los puntos ante rivales tan pequeños y disputarse los tÃtulos de tú a tú ante los grandes. Mientras, seguirá un escalón por debajo de los todopoderosos de nuestra liga. |