|
El Sevilla FC cosechó una inesperada derrota en casa ante un Mallorca muy bien plantado que aprovechó de manera excelente sus armas. Varapalo que vuelve a dejar al equipo a las puertas de posiciones Champions.
El Mallorca va cogiendo fama de matagigantes en sus partidos a domicilio. No debe ser casualidad que antes de asaltar el Pizjuán, ganara en Mestalla y empatara en el Camp Nou. Laudrup ha vuelto a construir un equipo con su sello caracterÃstico. Un equipo que sabe a lo que juega y donde cada futbolista comprende y desarrolla su labor a la perfección.
El Sevilla no supo nunca como hincarle el diente a los bermellones. Tras varios avisos, Pereira apuntilló el 0-1 con el que cerraba la primera parte.
En la segunda, algo mejor, pero sin peligro real ante Aouate. Manzano intentó mil variantes pero ninguna funcionó. Además, el Mallorca iba siempre un punto de velocidad e intensidad por encima. Se echó en falta la garra y músculo que aportan futbolistas como Zokora y Cáceres, ambos hoy en el banquillo.
Y cuando el imposible se hizo realidad, Luis Fabiano empataba al filo del 90, en la siguiente jugada Webó remataba a placer una falta lateral que sentenció al Sevilla.
Se pierde un tren que nos llevaba a posiciones Champions, y el Pizjuán deja de ser inexpugnable con Manzano. Toca enmendar errores y buscar soluciones ante la temprana visita del Getafe el próximo sábado. |