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Viernes, 30 de Enero de 2009 01:40 |
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La caracterÃstica mas destacada del Sevilla Fútbol Club siempre ha sido la de no rendirse ante nada ni ante nadie. Hoy su afición ha hecho buena la frase y ha aupado a sus jugadores para levantarlos tras el varapalo del 0-1 marcado por Marchena a la salida de un córner (otro gol a balón parado) , y provocándole derrochar todo su orgullo sobre el terreno de juego.
No ha jugado bien el Sevilla , no ha tenido transición en el centro del campo , pero ha puesto la testiculina necesaria en el césped para alcanzar una merecida semifinal , arrebatándosela al Valencia como mas duele , en el último minuto.
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Pero todo esto pudo ser menos dramático , menos heroico , y a la postre menos épico , porque si bien es cierto que el equipo ha estado espeso , también es cierto que la lamentable puesta en escena del Valencia , aculado en su propia porterÃa , sin buscar el área rival salvo a pelotazos , y con una auténtica lección de cómo perder tiempo , se ha presentado en el Sánchez Pizjuán y hasta ha disfrutado de estar clasificado durante 89 minutos. Pero hoy el fútbol ha sido justo , y ha metido en semifinales al equipo que ha dado mas , que ha ofrecido mas , y que ha puesto mas para pasar a la siguiente ronda , y ese equipo no podÃa ser el Valencia con un juego rácano y falto de ambición. Ese equipo ha sido el Sevilla , con un juego trabado y rudimentario , pero con unos arrestos sobresalientes y espoleados por una entregada afición ávida de rememorar grandes noches de cercano recuerdo. Queda para la anécdota los goles ; con Marchena adelantando de cabeza al Valencia , y Kanouté empatando del mismo modo durante la primera mitad , y Squillaci en un rechace en el área cuando el cuarto árbitro preparaba la tablilla del descuento. Todo queda en anécdota , porque esto era una batalla que habÃa que ganar y Jiménez con su equipo la ha ganado , sin olvidar claro está , la fundamental ayuda de una afición que da lecciones de saber ganar partidos importantes. Y es que con una ayuda asà , el enemigo se empequeñece , como no podÃa ser de otra forma. Pepe Gallego - HastaLaMuerte.NeT |