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El Sevilla consiguió muy al final una victoria vital en lo anÃmico. Remontó un marcador adverso al descanso y consigue una renta de dos goles para el partido de vuelta.
Se dieron cita esta noche en el Pizjuán las que a dÃa de hoy, pueden ser las peores defensas de la liga. Ambas escuadras eran un coladero en su parte defensiva, y los goles caÃan uno detrás de otro.
Cuando las defensas practicamente no existen, todo queda en manos de los atacantes, y en esto, el Sevilla ganó de calle al Málaga. Si además, un inspiradÃsimo Romaric se une al festÃn, la balanza tenÃa que terminar por decantarse del lado sevillista.
Todo esto no debe esconder las penurias atrás de este Sevilla. La defensa da pánico, cualquier rival es capaz de plantarse en el Pizjuán y encajar 3 goles con suma facilidad. La lÃnea de atrás es un flan, y los mediocentros pierden balones con más frecuencia de la que se desarÃa.
Al menos hoy Manzano reaccionó a tiempo, quitando al coladero Konko y situando en el lateral a Cáceres. Desde la potencia del uruguayo en la banda llegó la remontada. Desde allÃ, y como no, desde la grada. Otra vez fiel, otra vez dando mucho más de lo que recibe, otra vez a una altura muchas veces por encima de lo que ofrecen los futbolistas.
El técnico dice ser consciente de las urgencias atrás. A poco que el equipo mejore en lo defensivo, y los efectivos lesionados vuelvan al grupo, todo debe ser más fácil para que conseguir una victoria no se convierta en un ejercicio de épica. |