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Como si de un acto taurino se tratase, el Villarreal tomó la alternativa del Sevilla en la carrera por conseguir el tÃtulo honorÃfico de tercer grande de España. El Sevilla se instala en la mediocridad clasificatoria y futbolÃstica.
DecÃa Garrido durante la semana que el objetivo del Villarreal era tomar el relevo del Sevilla como alternativa a los grandes, y hoy lo plasmó sobre el terreno de juego.
Cinco mintos le duraron al Sevilla las buenas intenciones hasta entregar la cuchara y esperar el paso de los minutos hasta el "gong" definitivo.
Se encuentran muchas similitudes entre este Sevilla en decadencia y ese Villarreal en ascenso. En Castellón se confÃa de verdad en la cantera, en Sevilla, Luis Alberto ya no sabe qué tiene que hacer para tener una oportunidad en el primer equipo. Se fichan futbolistas en progreso pero verdaderamente contrastados, como este Nilmar que viene de Brasil dispuesto a afianzarse como alternativa en la canarinha a Luis Fabiano, y sobre todo, no se escatima en inversiones contrastadas como la apuesta de Borja Valero frente a los experimentos del desaparecido Cigarini o el lesionado Guarente.
Son sólo pequeños detalles que unidos a otros muchos llevan a cruzarse en sus caminos a estos dos equipos, uno hacia arriba, otro hacia abajo.
Ya es hora, ya está bien, de asumir culpas. De asumir que por muchas copas que se ganaran, no todo se hizo perfecto, porque antes o después, la cruda realidad pone todas las cartas boca arriba. Antes se decÃa que el Sevilla no le ganaba a los pequeños, ahora no se le gana a nadie, ni pequeños ni medianos ni grandes, por no ganar, no se gana ni tan siquiera al recién ascendido a segunda Granada CF.
¿DeberÃa el Sevilla volver a sus orÃgenes? ¿Es hora de asumir responsabilidades y plantear la temporada de otra manera? ¿Es momento de establecer la clasificación para la Europa League como objetivo real del club esta temporada? ¿Es momento de hacer crÃtica, análisis interno y reciclaje para volver a aquel Sevilla de la casta, el coraje, los canteranos, los extranjeros ávidos de triunfos, la ambición, los sueños por cumplir?
Muchas preguntas, muchos retos por resolver por aquella directiva y dirección deportiva que tanta gloria nos dieron. En sus manos está el volver a ser lo que fuimos o dejarse morir poco a poco cegados por el éxito pasado que no permite ver las calamidades presentes.
Y por último, una reivindicación. Si hay algo de lo que estamos seguros, es de que la culpa de todo esto, no la tiene la afición, bendita afición tan maltratada y exprimida en lo social por la entidad y que siempre, siempre, siempre, da la cara. En muchas ocasiones, por encima de sus posibilidades económicas, personales o profesionales. Cuidado con apuntar en la dirección equivocada porque la afición del Sevilla FC lleva más de 105 años dando muestras de apoyo, saber estar y sabidurÃa futbolÃstica en Sevilla. |