CD Leganés 1-1 SevillaFC: Ben Yedder rescata un punto imposible

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El SevillaFC arañó un punto de Butarque en los minutos de descuento, después de jugar toda la segunda mitad por una incomprensible expulsión del Mudo Vázquez en el túnel de vestuarios. Poco botín en la cuenta, pero impensable tal como se desarrolló el encuentro.

Salía Machín con lo que tenía. Una vez que no revisaba la alineación y los suplentes antes del partido, asustaba la diferencia de nivel entre unos y otros. El once tan clarísimo que había definido, y lo poco que había que rascar en un banquillo donde sólo se salvaba Promes, y quizás Arana. El resto, están muy lejos del nivel que se le presupone a la élite del Sevilla.

Sin embargo, incluso con los buenos en el campo, el Sevilla recibiría pronto el primer mazazo. A los 4 minutos Vesga entraba desde segunda línea, Amadou no lo seguía, Carriço llegaba tarde, y el vitoriano la ponía escorada imposible para Vaclik. Todos los rivales importantes habían ganado, y el comienzo hacía presagiar que no sería una noche agradable para los sevillistas.

El Sevilla se sacudió el golpe inicial, controlaba el juego, y llegaba con cierto peligro a las inmediaciones, pero sin materializar nada. A la contra, sufría lo indecible a la espalda de Mercado y Navas, que eran un auténtico coladero.

En estas, Nyom vió una amarilla, tirando a roja, por una dura entrada a Roque. No tendría más importancia si no fuera porque minutos después, zancadilleaba al Mudo Vázquez cuando éste encaraba el área, y el ínclito Hernández Hernández hacía la vista gorda. El Mudo, con el calentón encima, decidió seguramente cobrarse por lo verbal lo que el árbitro no ajustició en el campo, y el resultado, claro, con este tipo de árbitros, fue la expulsión del argentino. Seguramente no le faltaría razón a Vázquez para acordarse de algunos familiares del colegiado, pero es muy torpe dejar a tu equipo con 10 cuando el balón ni siquiera está en juego, y queda toda una segunda parte más que complicada.

Machín hizo inmediatamente el cambio de Navas por Promes, para intentar dar más profundidad en el carril izquierdo, pero sin Banega y Sarabia sancionados, y Vázquez expulsado, no había futbolista en el campo capaz de organizar el juego sevillista.

La táctica consistió en aguantar y esperar que sonara la flauta en alguna contra o balón parado. Amadou pudo conseguir el empate pero su cabezazo se fue al palo. En esas, el Leganés también decidió conformarse con la victoria por la mínima, y terminó pagándolo.

Pasado ya el 90, Roque Mesa, que hizo de nuevo un muy buen partido, caracoleó en el vértice del área, y puso un balón de caramelo al segundo palo para que Ben Yedder, quién si no, remachara a la red.

Empate y extásis en la grada y en el campo. Si antes del partido le plantean a un sevillista el empate en Butarque, seguramente le hubiera sabido a poco, pero tal como se desarrollaron las circunstancias, es un gran premio que permite no descolgarse tanto de los de arriba.

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