SD Eibar 0-2 SevillaFC: Solvencia para pensar en cosas bonitas

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El SevillaFC consiguió una meritoria victoria en el siempre difícil Ipurúa. Lo hizo con la solvencia a la que acostumbra en los últimos partidos, dominando muchas facetas del juego y con la holgura suficiente en el marcador para no pasar fatigas. Parece haber tomado velocidad de crucero el Sevilla de Lopetegui y eso solo puede llevarle a conseguir cosas bonitas, o chingonas, como diría el ex Chicharito.

Al Sevilla se le lesionó Acuña a los pocos minutos de empezar. Luego le mangaron un penalti que el árbitro había pitado pero que incomprensiblemente deshizo el VAR. Se le lesionó también Jesús Navas, y gracias que a la segunda, el VAR rectificó al árbitro que se había comido otro clamoroso penalti sobre En-Nesyri. Con todo eso en contra, y lo angosto y complicado que es jugar ante el Eibar de Mendilibar, el Sevilla consiguió una nueva victoria, sin pasar apuros otra vez, y dando la sensación de equipazo al que va a ser muy difícil ganarle en todo lo que resta de curso.

Después del primer penalti, clarísimo, cuando Dmitrovic arrolló a En-Nesyri, el Sevilla no se descompuso. A la segunda, el delantero marroquí tocó con la puntera un balón que creía tener controlado Bigas, y el defensa impactó con una patada en las piernas de En-Nesyri. Incomprensiblemente, el árbitro, con el silbato ya en la boca, decidió no pitarlo, y tuvo que ser el VAR el que lo llamara al orden y a la revisión. Ocampos, con su tranquilidad habitual, transformó el penalti ante Dmitrovic poniendo el 0-1.

Aunque el Eibar empujó a su manera, e incluso Kike García envió un balón a la madera, sería el Sevilla el que terminaría finiquitando el partido en la segunda mitad. En una contra, Suso pusó el balón delicioso por delante a Aleix Vidal que sirvió al corazón del área donde el ex armero Jordán hacía el 0-2 definitivo. El Eibar, exhausto ya después del esfuerzo de la presión alta en la primera mitad, lo intentaría sin éxito ante la puerta de Bono, y el Sevilla, ahorrando esfuerzos y con margen en el marcador, gestionó bien los minutos restantes hasta llegar al final del partido.

Da la impresión de que casi nada puede tumbar ya al Sevilla, que además, espera como agua de mayo la aportación del Papu en la mediapunta, para tener, aún más si cabe, más mordiente ofensiva arriba para lo que queda de temporada. El Sevilla está ya en modo automático, como al final de la larguísima temporada pasada, y eso solo puede llevar a cosas bonitas.

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