SevillaFC 1-0 Real Sociedad: Tres puntos ‘made in’ Caparrós

 en Liga

El Sevilla consiguió, por fin, volver a la senda de la victoria. Lo hizo al modo Caparrós, con un 1-0, de penalti, y sufriendo, pero lo menos importante de hoy era el cómo, y fundamental, ganar. Se hizo, y se mantienen las opciones de clasificación europea.

Qué largas se hacen las semanas sin competición de por medio. Hemos tenido tantos días para hablar de la llegada de Caparrós al banquillo que pareciera que nunca iba a llegar el partido de su debut. Lo hizo, sin que nadie supiera la alineación 24 horas antes, y con algunas decisiones de peso en el once inicial.

Para empezar, por fin eran de la partida Sandro y Roque Mesa, y a la vista del partido de los dos canarios, uno se pregunta qué co… tendría Montella contra ellos para que contaran tan poco en sus planes. Sandro forzó el penalti que transformó Banega y que valió 3 puntos, pero además, estuvo especialmente incisivo, peleón, con una chispa y una marcha extra que el resto de compañeros. Qué bien le hubiera venido esto al Sevilla semanas atrás.

En el mediocentro, Roque dio una clase magistral de táctica, de saber estar, de achicar, y de entrega absoluta. Acabó extenuado y tuvo que ser cambiado. Llevaba muchos meses sin competir a este nivel y lo notó, pero su entrega y aportación fue indudable. Nos volvemos a preguntar aquí qué vería Montella en Pizarro para que jugara siempre por delante del 7.

En el lateral, la obligada opción de Layún, y en el extremo izquierdo, un voluntarioso Nolito al que no le salió casi nada pero al que no se le puede recriminar ni una gota de sudor de entrega.

Con todo eso, salió el equipo como una moto, como los habría puesto Caparrós antes de saltar al campo. El impulso duró 20 minutos, sin resultado, y entonces, la Real empezó a pausar, casi dormir el partido, para que no pasara nada. El Sevilla apretó, especialmente al filo del descanso, pero se llegaría a la mitad del partido en tablas.

A los pocos minutos de la reanudación, un balón filtrado a Sandro sobre el que Llorente cometía penalti. Transformaba Banega, y entonces el Sevilla se puso el mono de faena para conservar el botín. No será el fútbol más vistoso del mundo, pero hay tantas cosas que se echaban en falta en Nervión… especialmente esos minutos finales, donde el otro fútbol, que tanto hace que desapareció de los libros del Sevilla, volviera para terminar de matar el partido y conservar los 3 puntos en el zurrón. De primero de Caparrós, todos los jugadores tenían la lección bien aprendida y la aplicaron de 10. Sólo son 3 puntos, pero posiblemente es volver a confiar, volver a tener moral para afrontar los 9 puntos que quedan con otro espíritu, otra alegría, y otra perspectiva, con el sevillismo metido en vena y con un tío que no va a dejar que nadie se duerma, que nadie vuelva a pisotear el escudo. Bienvenido Joaquín.

Entradas recientes