SevillaFC 2-1 Atlético de Madrid: El Sevilla es la competitividad en su máxima expresión

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Lo volvió a hacer el Sevilla. Con la cuenta perdida de bajas por lesión, y con el actual campeón de Liga enfrente, después de «comerse» otra prórroga de Copa del Rey, va el Sevilla y le gana el partido al Atlético en el último minuto, abriendo una brecha de ya 8 puntos con los colchoneros. Cualquier adjetivo se queda corto para definir la honestidad y competitividad de este grupo.

Como reconocía Julen Lopetegui en la rueda de prensa post partido, el entrenador ya afronta cada partido como si un ejército ante una nueva batalla se tratase. Hace recuento de hombres disponibles y allá que los manda al frente. Pero ese grupo de soldados los tiene bien puestos. No se amedranta por más bajas que acumule, y por más contratiempos que se le presenten.

Hoy, llegaba ya mermado al encuentro, con varios hombres entre algodones. A todas esas bajas, se le unió la de Montiel, que lo venía jugando todo y dijo basta. Luego, también la de Acuña, que entró y volvió a salir. El otro día Óliver, etc., etc., etc.

Pues con todo eso, plantó cara al Atlético. Es cierto que los de Simeone no andan en su mejor momento, pero da respeto como mínimo ver la nómina de futbolistas de la que dispone «el equipo del pueblo».

Rakitic hizo el gol de la semana, del mes, y veremos si del año. Agarró un balón en la frontal y lanzó un misil a la mismísima escuadra de Oblak. 1-0 y delirio en la grada. Las piernas pesaban un poco menos.

No duró mucho la alegría porque a balón parado, en un córner, Felipe remataba solo prácticamente en el área pequeña y hacía el empate.

El partido fue un intercambio de golpes continuo, con el nefasto árbitro empeñado en no sacar ni una tarjeta a los de hoy de azul. Y se rompió cuando ya parecía que habría reparto de puntos. Ocampos agarró un balón suelto en el área después de un remate al larguero y machacaba el 2-1 para los suyos. No hay posiblemente mayor exponente de este Sevilla guerrillero hasta la extenuación. Al argentino, que desespera a veces por sus malas elecciones, no se le puede reprochar después nada porque entrega hasta el último aliento. A él se agarra un Sevilla medio muerto, con muy pocos efectivos, pero que van a muerte en cada guerra que disputan. Un honor estar detrás de ellos alentándolos.

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