SevillaFC 3-2 Inter de Milán: Somos el PUTO Sevilla Fútbol Club

 en Europa League

Volvió a hacerlo el SevillaFC. Conquistó su sexta Europa League ante un gigante como es el Inter reponiéndose de un penalti a los 2 minutos. Diego Carlos fué héroe y villano, autor del penalti, y del remate del 3-2 definitivo. En medio Luuk De Jong se reivindicó con dos testarazos inconmensurables.

No deja de hacer historia este SevillaFC. Historia del fútbol, porque en los libros esos de récords de este deporte, EL deporte, brillarán siempre con oro las letras que remarcan que el Sevilla es el auténtico rey de esta competición, a años luz del siguiente.

El rival de hoy tenía 3 antorchados de la Europa League. Pero además, un montón de scudettos y tres Copas de Europa. En su delantera un tipo fichado a golpe de talonario que es una bestia, y en resumen, un señor equipo el que ha montado este Conte, muy alejado de los estereotipos italianos.

Por si fuera poco, Diego Carlos no faltaba a su nefasta cita con el penalti. Por tercer partido consecutivo, a los pocos minutos de comenzar, se confiaba ante Lukaku y terminaba pisándole el tobillo en el área. Penalti clarísimo, 0-1 y partido cuesta arriba.

Pero bueno, «somos el Sevilla», que dirían los jugadores. Así que se pusieron manos a la obra, y llegó el empate de De Jong, remate en plancha a centro, de, quién sino, Jesús Navas.

Más tarde, el holandés remataba en una parábola preciosa un servicio de falta de Banega, y a los pocos minutos, duró poco la alegría porque Godín clavaba el 2-2 en una falta similar perfectamente rematada.

Hasta ese momento, Diego Carlos había salido en todas las fotos negativas. Hizo el penalti del 0-1, y cometió la falta y se comió el marcaje en el 2-2.

Pero después de una segunda mitad de mucho toma y daca, con poco peligro salvo un mano a mano de nuevo salvado por Bono (vaya si se ha ganado el hacer efectiva su opción de compra), llegaría el resarcimiento del central brasileño, que cazó un balón suelto en el área después de un saque de falta, y de chilena la ponía para que Lukaku, en su intento de despeje, alojara la red en el balón cuando realmente iba fuera.

Con 15 minutos por delante, el Sevilla sometió al Inter al típico catenaccio italiano. Sólo una vez llegaron con peligro los italianos pero la ocasión fue desbaratada por la defensa en varios pasos, sacando en última instancia el balón Koundé cerca de la línea.

Murió el partido, el Sevilla le dijo al Inter que esa copa era suya, porque la quería más que nadie, y volará hacia Sevilla para unirse a sus 5 hermanas en las entrañas del Ramón Sánchez-Pizjuán. Qué grande eres Sevilla, el puto Sevilla Fútbol Club.

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