Valencia CF 1-1 SevillaFC: Qué poquito faltó para el alegrón

 en Liga

El Sevilla se trae un buen punto de Mestalla, que sin embargo sabe a poco, a poquísimo. Una absurda falta lateral de Muriel cuando sólo quedaba un minuto, permitió el empate a balón parado de un Valencia que no encontraba la manera de remontar el gol de Sarabia.

Conociendo los precedentes, y las ganas que se le tenía al Sevilla en Valencia, creo que cualquier sevillista habría firmado el empate antes de iniciar el encuentro. Sin embargo, el resultado final deja un sabor muy amargo porque el Sevilla tuvo en sus manos la victoria, se le escapó en el último segundo, cuando más duele.

El plan de Machín estaba saliendo a la perfección. Aguantó toda la primera mitad a un Valencia necesitado, con su gente muy irascible. Es cierto que no inquietó la meta de Neto, pero salvo que el árbitro casero liara una gorda, no daba la sensación de que el Valencia pudiera hacer un gol. Kjaer achicaba balones como un coloso, y Vaclik a los dos minutos, había hecho dos paradones siderales a Garay y Coquelin. Vaya porterazo.

En la segunda mitad, el Sevilla dió un pasito hacia adelante, y eso a un Valencia con dudas le sentó fatal. Poco a poco aumentaban las ocasiones y el murmullo en la grada, y el gol de Sarabia terminó de dinamitar el partido. Aprovechó un remate en semifallo de Ben Yedder para remachar sólo ante Neto. De ahí al final, muchos nervios en los locales, y el Sevilla lanzando peligrosas contras de la mano de un coloso Promes hoy en el carrilero derecho. Había dudas de su rendimiento ante un rival de más entidad, pero el holandés no sólo no sufrió en defensa, sino que se incorporó con muchísimo peligro. Una dignísima alternativa a Navas. Malas noticias para Aleix Vidal. Y méritos para Machín para reinventar una vez más a un futbolista para sacar lo mejor del sistema.

En una de esas arrancadas, Promes dejó sólo a Silva, se fue del portero, y cuando estaba sólo ante la portería y la única oposición de Wass, envió el balón al palo. Malas noticias, por aquello de que el que perdona…la acaba pagando. Así fue.

Muriel, que había entrado minutos antes por Ben Yedder para correr a la contra, hizo una falta absurda en el lateral a falta de un minuto, y la falta botada por Parejo, sería remachada por Diakhaby ante la mala defensa de Silva, y la horrible salida a por uvas de Vaclik.

Vaya cara de tontos que se nos quedó a todos los sevillistas, que ya veíamos al equipo dando un golpe en la mesa en un campo siempre difícil como Mestalla. No es que el punto sea malo, es muy bueno, pero queda el sabor amargo de que pudo ser mejor, mucho mejor.

Entradas recientes